Soy Prolactancia y me gustaría que toda mamá pudiera amamantar, sin embargo puedo respetar que es una decisión personal y familiar. En esta oportunidad no escribiré por lactancia materna, escribo por una razón donde la decisión no depende de un cuerpo físico, sino de un cambio de consciencia.
CREO FERVIENTEMENTE en el PODER y RESPONSABILIDAD que tenemos las madres en formar seres amorosos y RESPETUOSOS, seres que se amen y contribuyan con el la armonía y el equilibrio este planeta que es nuestro hogar. Esto sólo es posible si mamá y papá son coherentes con sus acciones, actitudes y lo que exigen a sus hijos. Es conveniente siempre observarnos cuando damos una orden: "le digo que se calme"... y mama esta calmada? "digo que no grite"... y mama esta utilizando una voz moderada?
En la crianza tradicional, el humano adulto, utiliza la fuerza animal para castigar, se descontrola cuando está molesto y dejándose llevar por sus emociones más viscerales, perdiendo el control sobre si mismo... y aún así, asegura tener raciocinio. He aquí donde considero indispensable, una transformación consciente de nuestros paradigmas sobre las relaciones con los demás, una sanación interna de nuestras actitudes y reacciones, nuestra propia crianza, de lo que aprendimos en nuestra infancia, estar atentos a nuestras acciones y comportamientos, aún más cuando somos padres.
En este siglo XXI, era tecnológica, la mayoría de las madres cuentan con teléfonos 'inteligentes' y servicio de Internet, que ofrecen la gran OPORTUNIDAD de adquirir amplia, adecuada y bien sustentada información, referente al proceso evolutivo de los niños y como funciona su cerebro, de tal manera que permite sustituir creencias transmitidas por la "sabiduría popular", que muchas veces a promocionado una mala imagen de los niños, como por ejemplo que son manipuladores.
Lo cierto es que los bebés representan la PUREZA del humano, nacen sin maldad, sin resentimientos, ni reproches, etiquetas, chantajes, vejación, desvalorización. Considero imprescindible comprender al maravilloso ser que nace inocente a través de nosotras, cuyo cerebro sólo puede comunicarse con reacciones instintivas. Por tanto, si mamá o papá logran ser empáticos con el desarrolo natural del niño, la crianza podrá llevarse con más armonía, garantizando adultos sanos emocionalmente.
He escuchado decir que hablar de crianza es como hablar de política o religión, porque cada quien tiene su verdad en ese tema. Sin embargo, bajo ninguna razón se justifica el maltrato infantil ya sea con agresión física o verbal, pues son reacciones que nacen desde nuestros instintos más bajos y brotan sin control, afectando el desarrollo neuronal de los pequeños y van dejando huellas que deterioran su autoestima, convirtiéndolos en seres desconfiados, resentidos y agresivos. Asegura Sue Gerhardt, es entrevista con Eduard Punset para REDES, que "durante los primeros dos
años, y también el período en el útero, se desarrollan muchos sistemas
importantísimos en el cerebro, especialmente los que utilizamos para gestionar
nuestra vida emocional, como la respuesta al estrés, por ejemplo. La primera
infancia es, en realidad, la base de la salud mental"
La delincuencia, presente en Venezuela y en otras partes del mundo es una condición que no solamente se gesta en los barrios y sectores de precarias condiciones socioeconómicas, sino que también se esta viendo en los mejores urbanismos. Se han detectado la presencia de adolescentes y jóvenes que forman parte de bandas delictivas, salidos de altos estratos sociales. Evidentemente los trastornos de conducta y la salud mental de los humanos no se define por su situación socioeconómica, pero si con el paso del tiempo nos hemos olvidado del vinculo sano entre padres e hijos, y ha desencadenado carencias de atención y dedicación a las necesidades de los niños.
La promoción de crianza consciente, respetuosa, amorosa, es cada día más necesaria. Comprender la importancia de la transformación de nuestras propios paradigmas, de perdonar lo que haya que perdonar de nuestras infancias, para sanar, es lo que nos permitirá brindar contención y abordar la crianza a nuestros hijos de manera coherente y oportuna. Es importante resaltar que ser respetuosas no significa ser permisivas, ser respetuosas significa comprender al ser humano, amar sin limites, atender desde el corazón a las necesidades de cada hijo, acompañarlo en su proceso de crecimiento, enseñar normas de convivencia y valores, con amor.
Tenemos un movimiento tan hermoso y totalmente gratuito en las redes sociales, por una Cultura de Paz con Berna Iskandar, Elvis Canino y Janeth Ivimas con la Escuela de Crianza con Apego, el Dr. Carlos González en conferencias bien completas en YouTube, instamamis, instapadres, instituciones dictando formaciones, conversatorios, empresas apoyando la transformación social, todo un movimiento positivo por la paz que empieza por cada hogar, por cada individuo. El momento es AHORA!

